Con el cambio climático hemos pasado de una media de 14 días de olas de calor al año en Castilla y León, a este año hemos llegado a 61 días.
Además, aquí se ha quemado este verano 60.000 hectáreas que es la 1/5 parte de lo que se ha quemado en todo el país. Es muchísimo pero la administración parece no darse por enterada.
Necesitamos medios reales y presupuesto, no palabrería, anillos perimetrales, vías de escape y zonas seguras, puntos higrantes…
Nuestra masa forestal, la más grande Europa, decrece cada año con estos incendios. Estamos perdiendo un bien ecológico importante y poniendo en peligro los bienes e integridad de los vecinos.
La JCyL aún no ha implementado la ley básica de bombero forestal y se siguen contratando peones sin experiencia y sin formación…
Queda mucho por mejorar. Por eso, a nivel federal, se ha constituido el sindicato federal de bomberos forestales de UGT. Este sindicato pertenece a servicios públicos porque la extinción de incendios debe ser un servicio público, en ningún caso un negocio.
Pedimos a la Junta «MENOS PUBLICIDAD Y MAS ACTIVIDAD»